Mercedes Sosa fue una de las artistas afectadas por la censura del Proceso de Reoganización Nacional. Recientemente, 28 años después de terminada la dictadura, Universal Music lanzó un álbum con 15 canciones suyas, censuradas en el periodo 1976-1983. De eso trata este artículo del diario El Argentino.
El segundo artículo está escrito sobre Facundo Cabral, quien estuvo en oídos de todos cuando fue asesinado hace algunos meses. Tuvo una vida agitada, y fue otro de los artistas censurados y exiliados durante el Golpe, por cantar canciones de protesta.
Con estos artículos nos ponemos a pensar en la presión que debían sufrir los artistas. Censurarlos significaba cortarles su libertad de expresión, casi como impedir que respiraran.
Pero sobre todo, esto hace pensar en los fans que querían disfrutar de su música. Hoy en día podemos ver el lanzamiento de un compilado de canciones de Mercedes Sosa como una simple explotación de la discográfica, aprovechando la propaganda que pueden hacer después de su muerte. Sin embargo, a pesar de que hoy hasta se pueden descargar canciones de manera grauita e ilegal, asusta pensar en el miedo que implicaría ir a comprar nuestros discos favoritos en esta época, si estos llegaran a estar mal vistos por la dictadura de turno.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Artistas censurados
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Música, cine y dictadura - Visión 7
Esta es la primera publicación de Artes Censuradas.
Visión 7 exhibió unos informes bastante interesantes relacionados con el proceso de
reorganización nacional, en este caso relacionados con el cine y la música respectivamente.
Este es bastante completo para su duración, ya que menciona los problemas por los que tuvieron que pasar los artistas, las reacciones de los fans y quiénes fueron los principales exponentes. Charly García fue quizás el personaje más importante en la escena musical de esta época, junto con sus bandas La Máquina de Hacer Pájaros y Serú Girán (Sui Generis había sufrido censuras, con canciones como El Fantasma de Canterville, pero no correspondería al proceso de la dictadura).
No solamente habla del rock, sino también del tango y el folklore. Sin embargo, el tango ya no estaba auge y Julio Sosa, quien recibiera más que nadie la censura en la escena tanguera, había muerto en 1964, antes de la etapa de la dictadura.
Creemos que es importante contemplar la persecución y la censura que sufrieron artistas que solo querían expresar mediante la música lo que estaba sucediendo durante la época del gobierno de facto. Por supuesto, ellos debían conocer los riesgos que esto implicaba, y por eso sus letras debían tener un alto contenido metafórico. Algunos tuvieron que recurrir al exilio, e incluso habían artistas extranjeros que no fueron aceptados en nuestro país. Podemos mencionar particularmente el caso de músicos ingleses, sobre todo a partir del inicio de los conflictos por las Islas Malvinas.
Este otro, que se refiere al cine, si bien no trata sobre películas filmadas durante la dictadura (con excepción de Plata Dulce, de 1982), hace mención de films con historias que tal vez resultaran un tabú para la mayoría de las personas, ya que era un tema que afectaba a todos pero del que nadie se animaba a hablar. Difícil debe haber sido para las productoras exhibir este tipo de películas, porque si bien la democracia y el respeto de los derechos volvían a estar vigentes, el miedo a lo que pudiera pasar debía seguir estando presente.
En Argentina suelen decir que no hay que olvidar lo que pasó, para que no vuelva a suceder, hablándose desde el punto de los derechos humanos, guerras sin sentido, y la clase de cosas con las que contastemente se insiste. Pero también es importante resaltar que muchas de las canciones que escuchamos o las películas que vemos, no podrían haber sido disfrutadas con libertad durante el Proceso, y aunque no tenga que ver con derechos tan importantes como el de la vida, también sigue siendo un derecho poder escuchar o ver lo que se quiera.
Visión 7 exhibió unos informes bastante interesantes relacionados con el proceso de
reorganización nacional, en este caso relacionados con el cine y la música respectivamente.
Este es bastante completo para su duración, ya que menciona los problemas por los que tuvieron que pasar los artistas, las reacciones de los fans y quiénes fueron los principales exponentes. Charly García fue quizás el personaje más importante en la escena musical de esta época, junto con sus bandas La Máquina de Hacer Pájaros y Serú Girán (Sui Generis había sufrido censuras, con canciones como El Fantasma de Canterville, pero no correspondería al proceso de la dictadura).
No solamente habla del rock, sino también del tango y el folklore. Sin embargo, el tango ya no estaba auge y Julio Sosa, quien recibiera más que nadie la censura en la escena tanguera, había muerto en 1964, antes de la etapa de la dictadura.
Creemos que es importante contemplar la persecución y la censura que sufrieron artistas que solo querían expresar mediante la música lo que estaba sucediendo durante la época del gobierno de facto. Por supuesto, ellos debían conocer los riesgos que esto implicaba, y por eso sus letras debían tener un alto contenido metafórico. Algunos tuvieron que recurrir al exilio, e incluso habían artistas extranjeros que no fueron aceptados en nuestro país. Podemos mencionar particularmente el caso de músicos ingleses, sobre todo a partir del inicio de los conflictos por las Islas Malvinas.
Este otro, que se refiere al cine, si bien no trata sobre películas filmadas durante la dictadura (con excepción de Plata Dulce, de 1982), hace mención de films con historias que tal vez resultaran un tabú para la mayoría de las personas, ya que era un tema que afectaba a todos pero del que nadie se animaba a hablar. Difícil debe haber sido para las productoras exhibir este tipo de películas, porque si bien la democracia y el respeto de los derechos volvían a estar vigentes, el miedo a lo que pudiera pasar debía seguir estando presente.
En Argentina suelen decir que no hay que olvidar lo que pasó, para que no vuelva a suceder, hablándose desde el punto de los derechos humanos, guerras sin sentido, y la clase de cosas con las que contastemente se insiste. Pero también es importante resaltar que muchas de las canciones que escuchamos o las películas que vemos, no podrían haber sido disfrutadas con libertad durante el Proceso, y aunque no tenga que ver con derechos tan importantes como el de la vida, también sigue siendo un derecho poder escuchar o ver lo que se quiera.
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